Aconteció el 27 de febrero, donde un mundo de color cambió la vida diaria del CRMF, un mundo de sueños e imaginación, donde la silueta de la cara se vio envuelta por atractivas máscaras, o simplemente recubiertas con artísticos maquillajes, cuya principal finalidad era simplemente, el disfraz, y recordar que siempre existe momentos para la broma.
Paralelamente transcurría una divertida verbena y se entregaban los premios correspondientes al tradicional concurso de disfraces, que abarcaban desde les tendencias más clásicas, hasta disfraces de directrices innovadoras y cuyo resultado final es el que se detalla:
Disfraces individuales:
1º premio: Mª Carmen Lara Sánchez
2º premio: José Boronat Ferrer
Disfraces por parejas:
1º premio: Conchi Beltrán García / Félix Castellanos Lillo
La fiesta finalizó a altas horas de la madrugada, consiguiendo su principal objetivo, olvidarse por unos instantes de la vida cotidiana, y dejarse llevar por el hechizo y fascinación de los disfraces.