Hoy se inicia la 3 ª Jornada de Convivencia de alumnos/as de Colegios de Enseñanza Primaria de Albacete y usuarios/as del Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física de Albacete.
“LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD TAMBIÉN SON CAPACES”
Esta Jornada forma parte de las actividades que el Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física está realizando con los 13 Colegios de Educación Infantil y Primaria que participan en el Proyecto de la Unión Europea PROGRESS, un proyecto de sensibilización en Centros Educativos sobre las personas con discapacidad como medida de prevención contra la discriminación.
La finalidad de este proyecto es fomentar en los alumnos y alumnas de las etapas educativas de Infantil y Primaria actitudes positivas hacia las personas con discapacidad.
Esta experiencia piloto arranca con la realización, de la tercera Jornada de convivencia entre los alumnos y alumnas de los Colegios “San Antón ” y “Feria” y los alumnos y alumnas del C.R.M.F de Albacete ( están previstas cinco Jornadas durante el mes de marzo con el resto de colegios)
La finalidad de esta actividad es abrir una puerta, desde los más pequeños, hacia la concienciación de la sociedad sobre la situación de las personas con discapacidad y la necesidad que tienen de sentirse comprendidas, valoradas y tratadas en igualdad de condiciones que el resto de las personas
Desde las 9’00 horas hasta las 14’00 horas grupos de 15 niños y niñas, participarán en las diferentes actividades de la vida diaria que vienen realizando los alumnos y alumnas del C.R.M.F ( sala de terapia, talleres de formación, actividades deportivas etc..)
El objetivo es transmitir la posibilidad de normalización en todas las actividades de la vida de una persona: la personal, laboral y el ocio, y la necesidad de apoyos externos y la colaboración de otros.
Se trata de ver a las personas con discapacidad con la riqueza que nos aportan, desde la necesidad de atender sus problemas de otra manera. Queremos ir transformando esta realidad para hacerla más tolerante, respetuosa, critica y solidaria, y eso pasa por transformar nuestra manera de de pensar, de hacer y de sentir, y esa tarea la mejor manera de hacerla es transformando nuestra practica educativa.
25 de marzo de 2009. La Directora del Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física C.R.M.F , Natividad Pérez, y la Responsable del Área Técnica del Centro, Mª Eugenia Melero han explicado a los alumnos y alumnas de los Colegios“San Antón ” y “Feria” el trabajo que se realiza en el C.R.M.F con las Personas con Discapacidad “Trabajamos con el objetivo de que las personas con discapacidad no tengan más limitación que las sobrevenidas por su situación física o sensorial, nunca por falta de posibilidades para mostrar su capacidad de lograr los objetivos que decidan emprender”.
“Cada persona es un mundo lleno de cualidades por descubrir. Más allá de sus deficiencias y limitaciones. Evitar conocer a alguien porque nos parezca diferente es perder una parte significativa del mundo.”
Esta Jornada de Convivencia se enmarca dentro del Programa PROGRESS de la Comisión Europea. Dicho proyecto, desarrollado por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), tiene como objetivo general fomentar actitudes positivas hacia estas personas como medida de prevención contra la discriminación.
Una manera de fomentar dichas acciones es establecer vías de comunicación entre los CRMF(Centros de Recuperación de Personas con Discapacidad Física) y los centros educativos para desarrollar actividades conjuntas de sensibilización.
SER DIVERSO ES UN VALOR, y la escuela, como institución clave en el sostenimiento y desarrollo de las sociedades democráticas, no puede dejar de aceptar la diversidad como un valor y, por tanto, plantear un proceso de cambio en el que sea uno de sus impulsos principales.
La diversidad humana nos rodea y debemos fomentar el cambio de actitudes de nuestros alumnos y alumnas hacia lo diferente, lo que conlleva necesariamente una propuesta de sensibilización y conocimiento activo hacia quienes no son como nosotros: personas que no son de nuestro mismo sexo, color de piel, estatus cultural y económico, que no hablan nuestro idioma, que no se visten como la mayoría, que no tienen nuestra edad o que no pueden hacer las mismas cosas que nosotros por una discapacidad física o psíquica. Entre los muchos fines que asignamos a la escuela estaría el aceptar la diversidad como un hecho natural y necesario, posibilitar el desarrollo y la participación en la sociedad de todas las personas sean cuales sean sus diferencias, aprovechando sus energías, particularidades, limitaciones y virtudes que puedan aportar para el beneficio de toda la sociedad.
El Proyecto se ha centrado en dos colectivos muy concretos que se apartan de la norma social imperante, que se apartan de esa idea irreal de la perfección: las personas mayores y las personas con discapacidad. Dos grupos humanos tan cercanos (de los que algunos ya formamos parte, o lo podamos formar en el transcurso de nuestras vidas.
Las actitudes infantiles hacia estos grupos humanos están basadas, en gran medida, no solo en los estereotipos que viven en sus familias, sino también en un conjunto de ideas preconcebidas, prejuicios y etiquetas que el conjunto de la sociedad aplica a lo diferente de una norma que, por lo general refleja un modelo egoísta y ficticio del ser humano: guapo, delgado, rico, sano y autosuficiente. Frente a la existencia generalizada de actitudes negativas hacia la discapacidad y a las personas mayores (es lógico pensar que nos desagraden las enfermedades, las manifestaciones físicas y psíquicas de la vejez, la idea de un miembro amputado o cualquier limitación del ser humano) “debe de ser desde los primeros años de la escolarización cuando nos planteemos la necesidad del cambio de sensibilidad que tiene que conducir a nuevas actitudes y comportamientos hacia estas personas.”
“Queremos que esto sea algo más que una gota de agua, queremos que sea el inicio de una lluvia necesaria que termine por empaparnos a todos".